Todo tipo de información, bien sea documentos, sonidos,videos, valores, entre muchos, otros, que puedan ser introducidos a un canal digital (convertidos en códigos compuestos por números 0 y 1), representan lo que se denomina activos de información, porque tienen un valor activo potencial y es así como puede ser almacenado y transmitidos; estos pueden ser manipulados con el uso de software por lo que cualquier variación que realicen terceras personas en lo que originalmente se registró, puede causar perjuicios a personas, instituciones o procesos, explicó Bravo ante el personal de la Fundación.
La inseguridad se presenta entonces por parte de terceros – conocidos como hackers- quienes movidos por intereses económicos, políticos, personales o hasta por simple ocio, obtienen y distorsionan información de manera ilegal.
Información protegida
Para que la información esté protegida, debe contar con las características de confidencialidad (mantenerla inaccesible a usuarios no autorizados), integridad (proteger datos de cambios o alteraciones en su estructura o contenido por usuarios no autorizados) y disponibilidad ( en la mayor cantidad de lugares y durante suficiente tiempo, sólo para usuarios autorizados).
Pero, ¿Cómo asegurar que se trata de un usuario autorizado? A través de tres niveles de seguridad, al preguntar algo que sólo éste sabe (la contraseña y nombre de cuenta), pedir algo que el tiene (una tarjeta, por ejemplo, en cajeros automáticos), y algo que él es (huella digital, iris... que nadie más posee en forma idéntica); éste último, es el nivel más alto para autenticar al usuario.
La discreción ante correos que pueden ser engañosos o al utilizar servicios de mensajería instantánea, al igual que seguir ciertas normas para crear contraseñas y no colocar claves fácilmente detectables, ayudan a que como usuarios, otorguemos mayor seguridad a nuestros activos informáticos.
De acuerdo a lo expuesto por Bravo, las amenazas de virus y pérdida de información prácticamente no existen cuando se trabaja bajo herramientas de Software Libre, lo cual trae significativos ahorros por costos de protección, como los que se deben cancelar por antivirus con el uso de los denominados programas propietario.
En Venezuela se cuenta con legislación vigente que sanciona con multas y cárcel este tipo de delitos, protegiendo los activos informáticos, con normativa que se encuentra expresada tanto en la Constitución de la República, como en La Ley Orgánica de Ciencia y Tecnología, Ley de Administración Pública, Ley de Trámites Administrativos, entre otras. Si estas situaciones no se denuncian, crecerá el riesgo y este tipo de delincuencia.
La inseguridad se presenta entonces por parte de terceros – conocidos como hackers- quienes movidos por intereses económicos, políticos, personales o hasta por simple ocio, obtienen y distorsionan información de manera ilegal.
Información protegida
Para que la información esté protegida, debe contar con las características de confidencialidad (mantenerla inaccesible a usuarios no autorizados), integridad (proteger datos de cambios o alteraciones en su estructura o contenido por usuarios no autorizados) y disponibilidad ( en la mayor cantidad de lugares y durante suficiente tiempo, sólo para usuarios autorizados).
Pero, ¿Cómo asegurar que se trata de un usuario autorizado? A través de tres niveles de seguridad, al preguntar algo que sólo éste sabe (la contraseña y nombre de cuenta), pedir algo que el tiene (una tarjeta, por ejemplo, en cajeros automáticos), y algo que él es (huella digital, iris... que nadie más posee en forma idéntica); éste último, es el nivel más alto para autenticar al usuario.
La discreción ante correos que pueden ser engañosos o al utilizar servicios de mensajería instantánea, al igual que seguir ciertas normas para crear contraseñas y no colocar claves fácilmente detectables, ayudan a que como usuarios, otorguemos mayor seguridad a nuestros activos informáticos.
De acuerdo a lo expuesto por Bravo, las amenazas de virus y pérdida de información prácticamente no existen cuando se trabaja bajo herramientas de Software Libre, lo cual trae significativos ahorros por costos de protección, como los que se deben cancelar por antivirus con el uso de los denominados programas propietario.
En Venezuela se cuenta con legislación vigente que sanciona con multas y cárcel este tipo de delitos, protegiendo los activos informáticos, con normativa que se encuentra expresada tanto en la Constitución de la República, como en La Ley Orgánica de Ciencia y Tecnología, Ley de Administración Pública, Ley de Trámites Administrativos, entre otras. Si estas situaciones no se denuncian, crecerá el riesgo y este tipo de delincuencia.
Fuente: Fundacite Mérida
Fecha: Miércoles, 16 de agosto de 2006
Fecha: Miércoles, 16 de agosto de 2006
Ultima actualización ( Miércoles 16 de Agosto de 2006 08:39 )







































